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sábado, 9 de noviembre de 2013

Proposición para BIC, Ermita de San Antonio (Telde)

(Foto tomada desde la FEDAC, 1925-1930)


En esta ocasión Quisiera proponer como BIC a la Ermita de San Antonio de Telde, situada en el barrio de San Antonio. 
Como sabemos, según la Ley de Patrimonio , podemos proponer, con sus debidas justificaciones y especificaciones, un bien patrimonial, para que se pueda contemplar como Bien de Interés Cultural.
La Ermita tiene una Historia interesante, con altibajos que hacen de este monumento, un caso tan singular como los que corresponden a sus iguales coetáneos. Recordemos que el barrio de San Antonio está situado en Telde y se puede subir, desde la GC1 por La Pardilla, camino a Telde, la Ermita la encontramos a medio camino de la carretera.


Situación de la Ermita.
(Foto tomada de google Earth)


En dirección Este, a poco más de un kilómetro del casco histórico de Telde y a la izquierda del antiguo camino que conduce de aquel a las primitivas tierras de remudas y al pago del Tabaibal, más tarde conocido con el nombre de San Antonio, se localiza la recoleta ermita del mismo nombre, erigida en honor del santo franciscano de Padua.
Se trata de una pequeña fábrica donde los elementos clasicistas y mudéjares se conciertan en agraciada armonía para dar lugar a un inmueble de modestas y equilibradas proporciones provisto de “singular expresión arquitectónica” y de “gran sabor popular”.

Aunque su estado de conservación puede ser estimado como satisfactorio, sería aconsejable que la Administración pública iniciara, con la mayor celeridad posible, las diligencias para su declaración como Bien de Interés Cultural. Ermitas de Fuerteventura y Gran Canaria, de similares características y estilo, han sido incluidas en el amplio catálogo de las construcciones meritorias de ser motivo de preservación y cuidado.
Desde el año 2011 hasta la actualidad, la Ermita se somete a una rehabilitación por parte del Ayuntamiento de Telde a petición y ruego de los vecinos del barrio homónimo.
Me llamó la atención en mi visita, que el resto de las estructuras arquitectónicas sufriesen un imparable desgaste del tiempo. Pudiendo ser muy útiles para poner en valor el conjunto, se han decidido rehabilitar sólo la ermita, que aun así, no deja de ser un tesoro algo escondido a ojos de visitantes y turistas.

Historia.

El oratorio de San Antonio forma parte de un conjunto de tapias, almenas, portalones y escudo. Su construcción data de fines del siglo XVII, en una iniciativa que se debió a la familia Castillo-Olivares, descendientes de los conquistadores Hernán y Cristóbal García del Castillo, en un solar situado a escasos metros de su hacienda particular
Tres Suertes.
Desde su edificación y hasta la década de los 80 del siglo XIX, la ermita de San Antonio estuvo vinculada al antiguo Mayorazgo fundado por Cristóbal García del Castillo. Al fallecer el día 4 de enero de 1880 José maría del Castillo-Olivares, último y duodécimo poseedor de la citada institución familiar, la obra religiosa y la finca pasaron a propiedad de una compañía comercial inglesa. Algo más tarde, en 1889, los bienes de la firma londinense en el lugar del Tabaibal fueron adquiridos por Antonio de la Nuez Romero, a quien el Obispado de Canarias le concedió el patronato de la ermita a condición de que la cuidara, aseara y dotara de los ornamentos necesarios.

Según el investigador Pedro Hernández Benítez, las referencias manuscritas más antiguas del inmueble datan del primer tercio del siglo XVIII. En el Libro Primero de procesiones del Archivo Parroquial de San Juan se dice que “en el año de 1734 el beneficiado de aquella parroquia iba en procesión a la ermita de San Antonio”. También el aludido sacerdote teldense cita en su obra magna ”
Telde: sus valores arqueológicos, históricos, artísticos y religiosos” que Alonso Olivares Lezcano instituyó en el templo de San Antonio tres capellanías que fueron reducidas a una en 1851, siendo patrono del mismo José del Castillo-Olivares Falcón, cuyos restos reposan en el sepulcro de losa de mármol blanco que se encuentra en el pavimento, al lado del altar.

El valor aproximado de la ermita a principios del siglo XX era de 200 pesetas, según se recoge en el Libro de Inventarios del archivo religioso de San Juan de Telde.

DESCRIPCIÓN ARQUITECTÓNICA Y ARTÍSTICA

Desde el punto de vista arquitectónico, la ermita de San Antonio es una fábrica en la que se repiten los cánones estilísticos empleados en otras edificaciones de estas características, también ligadas al Mayorazgo, como es el caso de las ermitas de Juan Grande (San Bartolomé de Tirajana) y de San José de Las Longueras (Telde).



De planta rectangular, luce una sola nave de reducidas dimensiones, con cubierta exterior a dos aguas de tejas curvas, a la que se une por su lado sur una pequeña habitación cuadrada, de techo plano, que sirve como sacristía. En la fachada principal del templo, orientada al Oeste, se abre la portada de tea, de dos hojas decoradas con tachones de hierro, que está encuadrada por un arco de medio punto de cantería gris que descansa sobre dos soportes laterales del mismo material.
El frontis está rematado en su extremo superior derecho por una pequeña espadaña, también de cantería gris que exhibe un hueco en forma de arco de medio punto donde se asienta la campana.
Podemos aun hoy, apreciar el suelo de piedras original, por una puerta lateral del muro que conduce al complejo arquitectónico al que pertenece la Ermita en un origen. Actualmente no se ha rehabilitado, estando en un estado grave de conservación.
(Foto propia)


En el interior de la ermita, pobremente iluminada por una diminuta venta a modo de saetera abierta en la pared sur, el austero artesonado de tea que reviste la techumbre y la piedra azul del suelo contribuyen a crear un ambiente especial que anima al recogimiento y a la oración. Posee un púlpito de tea con escalera de balaustres, probablemente de principios del siglo XIX, y pila de agua bendita de cantería. En el testero del presbiterio se encuentra el altar, realizado en maderas policromadas, que alberga un lienzo con la figura del santo franciscano bajo cuya advocación se halla la ermita.

Atendiendo a lo limitado de la superficie de la edificación, es de suponer que la riqueza de bienes muebles no es importante. Sin embargo, posee ciertos objetos de un valor artístico e histórico estimable. Es el caso de una pequeña escultura de madera policromada del apóstol San Pedro, catalogada como de la segunda mitad del siglo XVIII, al igual que las imágenes de la Virgen y de San José; una talla de San Juan Bautista, de tamaño diminuto y factura primitiva; una cruz franciscana de madera cubierta con piezas de nácar, y, finalmente, el citado cuadro de San Antonio del altar y una pintura que reproduce una sagrada conversación, seguramente de los últimos decenios del siglo XVIII.

A modo de epílogo, integrante de un entorno donde las almenas de las tapias sobresalen como singular elemento decorativo y en el se da un vínculo equilibrado del mampuesto encalado y la piedra labrada con la madera y las tejas, la ermita de San Antonio de Padua es un modesto pero representativo exponente de la arquitectura religiosa mudéjar, lo que obliga a todos a perpetuar su recatada estampa.

¿Cómo se podría explotar la Ermita para ponerla en valor?

Existen diversas maneras de explotar un bien que no sea de manera equivocada, por supuesto ni dañando el inmueble. Si las entidades gubernamentales quisiesen, se podría habilitar todo el conjunto arquitectónico, y no solamente la ermita, y darle un uso vecinal, en el cual se pueda realizar actividades dentro del recinto. Las actividades podrían ser poco nocivas y poco impactantes, podrían ir derivadas a las manualidades, artesanía canaria, tascas típicas canarias y los usuarios vestidos típicamente, para "crear" una zona temática dentro del lugar, en el cual, la ermita jugaría también su papel inicial de albergar una imagen del Santo homónimo, y una decoración adecuada.
Se podría explicar la Hª del lugar, y contar las vicisitudes de las construcciones, desde que fueron creadas hasta ahora.

Se podría fomentar el empleo y la creatividad para la mejor explotación. Que la entrada sea gratuita (que ayuda bastante a llamar al público) y que sólo se pague lo que se consuma o se compre dentro de cada una de las estancias, previamente entregadas bajo concurso, para la explotación del espacio por aquellos emprendedores que quieren aportar ideas nuevas al proyecto.
Facilitaría la inserción laboral de aquellas personas mayores y jóvenes que, de modo voluntario, quieran participar en el proyecto sin ánimo de lucro, manteniendo así a ese estrato poblacional ocupado y aprendiendo oficios ya olvidados y obsoletos para recuperarlos del olvido. Lo obtenido como beneficio, sería para mantener el lugar en óptimas condiciones, y facilitar la labor publicitaria.
Considero que ese proyecto, por otra parte, viable, puede ayudar a mantener la comunidad unida, ayudar a la sociedad que se encuentra en el umbral de quiebras económicas personales, a la juventud que se encuentra sin mantener estudios ni trabajos, ocuparlos dentro de una actividad económica, desviando así las malas costumbres de aquellos que delinquen o adornan las plazas y los parques con sus presencias, sin aportar nada a la sociedad, como a aquellos ni a ellos mismos.
En fin un proyecto que sea de todos, avalado por un Ayuntamiento comprometido, que los ciudadanos se integren en las empresas, que los espacios sean de los vecinos, y siempre apoyados y las actividades que en él se puedan realizar, revisadas por técnicos especialistas del Patrimonio, que los traten y los trabajen como suyos, esos espacios, adoptando así las costumbres de los antiguos pobladores y padres de proyectos como el conjunto arquitectónico de la ermita de San Antonio.


Webgrafía:

http://www.teldeactualidad.com/old/modules.php?name=News&file=article&sid=13940 , consultada el 25/10/2013.
http://www.teldeactualidad.com/hemeroteca/noticia/politica/2011/11/28/8073.html , consultada el 25/10/2013.
http://www.guiahistoricoculturaldetelde.es/index.php?option=com_content&task=view&id=9677&Itemid=2 , consultada el 24/10/2013.
http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2011/08/13/telde-invierte-73000-euros-salvar-ermita-siglo-xvi/393534.html, consultada el 24/10/2013.
http://www.teldeactualidad.com/old/modules.php?name=News&file=article&sid=5476, consultada el 24/10/2013.